Las dos dimensiones del hombre agustiniano, en relación dialéctica, de complementariedad, son:
Así pues, el Centro agustiniano se caracteriza por:
"En la escuela agustiniana se enseña por amor a los demás y se aprende por amor a la verdad". (San Agustín)
* Estimular una pedagogía activa, donde el alumno se sienta y sea el protagonista de su aprendizaje, favoreciendo su iniciativa y creatividad.
* Orientar a los alumnos en su trabajo formativo de acuerdo con los siguientes principios:
o La situación real del alumno y su entorno familiar y social como punto de partida.
o Las posibilidades de su crecimiento y maduración.
o El interés por el trabajo individual.
o La capacidad intelectual que le dé acceso al saber y al mundo del trabajo.
o La dimensión social del proceso educa-tivo: trabajo en grupo, cooperación, soli-daridad.
o El ofrecimiento de unos servicios técni-cos adecuados para su orientación voca-cional y profesional.
o Proyectar nuestra educación más allá de la actividad académica.
o Formación para el tiempo libre, mediante actividades culturales, deportivas y re-creativas.
o Promoción de grupos y asociaciones en los que se ofrecen propuestas a inquie-tudes religiosas, sociales y culturales.
o Influencia en la expresión cultural y social del entorno.
o Acercar a los alumnos a la tecnología actual, como un recurso más al servicio de la formación personal y de cons-trucción de la sociedad.
o Concretar en el Proyecto Educativo una metodología didáctica abierta, flexible y actualizada, que garantice nuestros prin-cipios pedagógicos.
o Verificar y evaluar el nivel de la calidad de enseñanza y la adecuación de nuestra pedagogía a las necesidades de los alumnos.
* La Entidad Titular, los alumnos, los Padres, los Profesores y el Personal no docente constituyen la Comunidad Educativa.
* Aspiramos a que la Comunidad educativa llegue a constituirse en auténtica comunidad cristiana, que se caracteriza por una responsabilidad activa en la opción por un proyecto de hombre según el Evangelio y según nuestra identidad agustiniana responsablemente en los órganos colegiados que se establezcan.
* Cuidamos con esmero las relaciones interpersonales entre comunidad religiosa, familia, profesores, alumnos y personal no docente, como medio básico para la eficacia de nuestra labor educativa.
* Establece la identidad del Centro y garantiza los principios que definen el tipo de educación que se ofrece y los criterios de actuación que permiten que éste se realice.
* Promueve la acción educativa global del Centro, asume su responsabilidad última ante la sociedad y favorece un clima de participación escolar que posibilite la colaboración y la corresponsabilidad.
* Vela por la armonía entre los diferentes estamentos y órganos de gobierno, estimula la coherencia y la calidad de la educación en un clima de libertad responsable.
* Asume aquellos derechos y deberes que dimanan de las relaciones contractuales con el personal y la Administración.
* Son los verdaderos protagonistas de su propia educación y participan, gradual y responsablemente, en el desarrollo y crecimiento de la comunidad Edu-cativa.
* Tienen derecho a que la actividad escolar les ofrezca ocasiones de crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad.
* Se solidarizan con los ideales, el estudio y el Proyecto educativo e intervienen individual, colectiva y asocia-tivamente en la vida escolar según su capacidad,asumiendo sus derechos y obligaciones.
* Son los primeros educadores de sus hijos y participan en el Centro activamente, facilitando y asegurando la educación integral de los mismos.
* Contribuyen a mantener y actualizar el tipo de edu-cación que han elegido, y que el colegio les ofrece.
* Las Asociaciones de Padres de alumnos de nuestros centros promueven, dentro de su competencia, la participación de los padres y orientan sus esfuerzos en la defensa del tipo de escuela que han elegido.
Son parte fundamental de la Comunidad Educativa. Se responsabilizan de un modo directo de promover y animar:
* La acción educativa global del Centro en coherencia con el Carácter Propio.
* La participación a través de los órganos uniper-sonales y colegiados de los que forman parte.
* Colaboran coordinadamente con los demás miem-bros de la Comunidad Educativa.
* Se actualizan mediante una formación permanente para lograr la educación integral de los alumnos.
* La estructura y el funcionamiento del Centro requie-ren la colaboración de otros miembros que no están directamente relacionados con la enseñanza.
* El personal de administración y servicios contribuye a la buena marcha de la Comunidad Educativa y aporta su colaboración tanto a la entidad como a los demás miembros del Centro.
* Participan en los órganos colegiados del Centro y son correlativamente responsables en la acción educativa global.
* Participación activa, coordinada y corresponsable de las diversas personas y grupos que constituyen la Comunidad educativa, fundamental para lograr la formación de los alumnos.
* Participación abierta a la iniciativa de todos los educadores con sus ilusiones y energías al servicio de la labor educativa global del colegio.
* Participación que se rige por criterios de coheren-cia con el Ideario y Proyecto educativo, represen-tatividad, corresponsabilidad y subsidiariedad.
* Los ámbitos y niveles de la participación de cada Estamento de la Comunidad Educativa se precisan en el Reglamento de régimen interior.
* El Consejo Escolar, en los niveles sostenidos con fondos públicos, es el órgano de la intervención de los distintos estamentos de la Comunidad educativa en la gestión del Centro.
* Competencia, disponibilidad, coherencia y capacidad de compromiso de todos sus miembros.
* Primacía de los intereses comunes de la Comunidad Educativa.
* Necesidades formativas del alumno y calidad de enseñanza como motivos prioritarios, que dan sentido a propuestas y decisiones.
* Diálogo, comprensión y respeto, como caminos de interrelación.
"Procura que tu búsqueda sea tal que puedas estar seguro de encontrar la verdad y que tu encuentro con la verdad sea tal que puedas seguir buscándola". (San Agustín)
* Inquieto: “Nada está perdido mientras haya ilusión por encontrarlo”(La música 6,23).
“Mientras haya ganas de luchar, hay esperanza de vencer” (Sermón 154,8).
* Interiorizado y reflexivo: “No te desparrames. Concéntrate en tu intimidad. La verdad reside en el hombre interior” (La verdadera religión 39,72). –“Un corazón desorientado es una fábrica de fantasmas” (Comentario a los salmos 80, 14).
* Humilde y receptivo: “Estamos llamados a cosas grandes. Recibamos de buen grado las cosas pequeñas y seremos grandes” (Sermón 117, 10, 17).
* Libre y responsable: “Nadie hace bien lo que hace a la fuerza, aunque sea bueno lo que hace” (Confesiones 1, 12, 19) - “Sé grande en las cosas grandes, pero no seas pequeño en las pequeñas” (Sermón 213, 1).
* Ordenado en sus amores: “Pon amor en las cosas que haces y las cosas tendrán sentido. Retírales el amor y se quedarán vacías” (Sermón 138,2).
* Humano y comprensivo: “Ama a los seres humanos, pero combate sus errores. Enséñales la verdad, pero sin orgullo. Lucha con ellos por la verdad, pero sin resentimientos” (Réplica a las cartas de Petiliano 1, 29, 31). – “Estudia ‘Huma-nidades’. ¿Para qué? Para ser más ‘humano’; es decir, un hombre digno en medio de los hombres” (La doctrina cristiana 11, 12).
* Equilibrado y moderado: “No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita” (Regla de los siervos de Dios)
* Sincero y transparente: “La conciencia y el buen nombre son dos aspec-tos de la veracidad. La conciencia mira hacia dentro; el buen nombre, hacia fuera” (Sermón 355, 1)
* Atento y disponible: “Haz lo que puedas. Dios no te pide más” (Sermón 128, 10, 12)
* Esforzado y estudioso: “Dios no condena a quien no puede hacer lo que quiere, sino a quien no quiere hacer lo que puede” (Sermón 54,2)
* Amigable y comunitario: “Necesitamos de los demás para ser nosotros mismos” (Comentarios a los salmos 125, 13)
* Abierto a la trascendencia: “La búsqueda de Dios es la búsqueda de la felicidad. El encuentro con Dios es la felicidad misma” (Las costumbres de la Iglesia católica 11, 18)de la Iglesia católica 11, 18)